Encuentro con… Nelson Soler. El proceso de escritura de un episodio.

Quedamos con Nelson Soler en Ca Del Sol, de nuevo en Toluca Lake, que está al lado de la mayoría de los estudios. Nelson está trabajando en Ravenswood, que es un spin off de la serie Pretty Little Liars, un éxito de los últimos años en el subgénero que ellos llaman young adult (adolescente adulto).

Nelson nos regaló tres horas que dieron para mucho: hablamos largo y tendido de la writers’ room y su importancia, de los distintos roles dentro del equipo, de la importancia de la escritura durante la preproducción, del papel de los showrunners, del reparto de trabajo, de las oportunidades de los guionistas en la industria, de las condiciones salariales, de las relaciones humanas y la competitividad en los equipos de guión… y todo con un tío agudo, sensato, profesional y tan encantador que al acabar la cena solo teníamos ganas de abrazarlo y ser amigos suyos para siempre.

Entre otras muchas cosas, nos relató cómo es el proceso normal de dar a luz un episodio en su serie, y en general (con variaciones en los plazos) en todos los dramas de una hora en los que ha trabajado. Lleva 20 años en la industria, así que han sido unos cuantos. Lo reproducimos a continuación:

Breaking the story, o establecer las premisas del capítulo (5 días).

  1. A estos días en que todos empiezan pensando y mirando al cielo, los llaman Blue Sky Days (ya nos lo contó Carlton Cuse aquí). ¿Por dónde empiezan?
  2. Por los personajes. Viendo qué es lo que necesita cada uno de ellos, cuál es el avance que habrá para él en el capítulo.
  3. Después, buscan la trama más adecuada para contar ese avance del personaje.
  4. Finalmente, definen la premisa global del capítulo.

Todo esto, se hace en la Writers’ Room* que da nombre a este blog, y lo hacen, idealmente todos los guionistas del equipo*.

Redactar y “vender” la sinopsis (2 días).

  1. Llegado este momento, ya habrá uno o dos guionistas que tengan asignado el capítulo por el showrunner. Ellos se encargarán de redactar la sinopsis de 1-2 páginas con la(s) premisa(s) del capítulo.
  2. El showrunner se la “vende” (pitch) al estudio, generalmente por teléfono, y ellos dan notas.
  3. Si el showrunner tiene mucha confianza con la cadena, les hará el pitch directamente por teléfono, aunque siempre está bien redactar y enviar el documento.
  4. Y la cadena, como en todo el universo conocido, envía sus notas**.

Construir la escaleta -outline- (2 días).

  1. Aprobada la sinopsis, se buscan escenas que ayuden a contar cada trama, adecuadas para el desarrollo del arco. “Cada una de las escenas debe servir a la premisa (logline)“.
  2. Después viene lo que llaman “blending”, o mezclar las tramas. Al hacerlo, analizan si las escenas que hay al final de cada acto (que a ellos les viene marcado por la pausa publicitaria, suerte que tienen) son lo suficientemente potentes como para ese “break”, si son “momentos memorables“, y si en general hay suficientes de estos momentos repartidos por el capítulo.
  3. Al hacer la mezcla, también analizan si las tramas están equilibradas. Si no es así, trabajan para dar la forma definitiva al capítulo.

Y, ¡taraaaaa! El capítulo está listo para escribirse. Bueno, en realidad no:

Redactar la escaleta (2 días).

  1. Falta que el guionista a cargo del capítulo redacte la escaleta***. Cómo debe ser esa escaleta es opinable, pero hay algo que claramente tiene que cumplir: en cada escena ha de estar claro cómo esa escena hace avanzar la trama, cómo empieza y cómo acaba. El documento suele tener entre 8 y 12 páginas.
  2. La escaleta se envía al estudio, que la devuelve con notas. Generalmente procuran tardar solo un día en contestar.
  3. Añadidos los cambios, se envía a la cadena. Mismo proceso que con el estudio y, generalmente, mismo plazo.
  4. ¿Quién hace los cambios que indican las notas? O el guionista o el mismo showrunner, que es el último responsable de cada documento que sale de la Writers’ room.

Diálogo del capítulo (6 días).

Los guionistas asignados a ese capítulo, generalmente dos de distinto rango, se van a dialogarlo. Decimos se van, pero no suelen irse muy lejos. Aunque dialogar en casa es una posibilidad, muchos prefieren quedarse en su despacho para seguir en contacto con la producción (recordemos que muchos de ellos tienen rango de productores), darse algún garbeo por la sala de guionistas, esas cositas.

Para esa escritura, tienen una libertad controlada: pueden cambiar el desarrollo de una escena pero nunca el significado global de la misma, el papel que cumple en el capítulo y que se acordó en la sala de guionistas.

Tienen 6 días para escribir las 45 páginas, “para escribir lo mejor que puedan escribir“. Nelson recalcó esto, porque la competencia en los equipos de guión es muy grande, y la posibilidad de ser despedido está siempre a la vuelta de la esquina. Nelson procura escribir todo en 5 días y usar el restante para pasar el guión a un par de productores dentro del equipo antes que al showrunner.

Ya tenemos el First Draft (primer borrador). Y ahora… ¿adivináis?

  1. Notas (o reescritura) del showrunner.
  2. Notas del estudio (2 días por lo general)
  3. Notas de la cadena (idem).

El último paso que queda es pasar por el filtro del director y de producción. Que tienen algo que decir… pero no mucho (no olvidemos lo que dijeron Pamela Douglas y Luisa Leschin: “En televisión, el guionista es el rey“). Hubo un gran titular que nos dio Nelson: “Cambiar la historia o la escaleta en este punto, por parte de cualquiera que dé notas, es negar el proceso. Un proceso de trabajo que ha durado un mes. Y eso es una falta de profesionalidad”. Eso sí, si escribes algo que esté muy lejos de los parámetros de producción de la serie, entonces probablemente serás despedido.

El total del proceso, hasta llegar al borrador de producción (production draft) dura entre 1 mes y 1 mes y medio. Y aquí viene cuando desmontamos uno de nuestros primeros mitos. Pensábais que era más, ¿verdad? Pues no lo es, salvo contadísimas excepciones. Claro que no hay que olvidar el dato de: 45 páginas.

Nelson Soler

Nelson Soler o el tío más majo del mundo

Nelson Soler lleva veinte años trabajando como guionista. Empezó gracias al ABC Television Writing Program. Desde entonces, Soler ha escrito series para ABC Family y la MTV entre los que se encuentran Lincoln Heights -ganador del NAACP Image Award for Best Drama Series-, Thieves, That Was Then, Aaron Stone, o la gala de los Grammy latinos. Además, Soler imparte clases y cursos de guión -uno de ellos especializado en Writers’ Room- y tutela a jóvenes guionistas a través del programa Writers Access Project del WGA.

*A la writers’ room y otros espacios de trabajo dedicaremos varios post.

** También hemos hablado largo y tendido sobre las notas de la cadena, y dedicaremos un post con variopintas opiniones.

***Dedicaremos un post a los documentos de trabajo, de los que tenemos varios ejemplos, y de los diferentes estilos de escaleta. Vale, claramente es el post de las promesas. Pero las cumpliremos todas (no se garantiza).

+Un premio para quien encuentre este simbolito.

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